Sarna Sarcóptica
La sarna sarcóptica en el canino es una enfermedad cutánea parasitaria causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var canis.
Los estudios describen una mayor incidencia de la enfermedad en perros menores a 2 años. La menor presencia de sarna sarcóptica en perros mayores posiblemente responde a la mayor exposición de los cachorros por su natural curiosidad, y al desarrollo de anticuerpos en la adultez a partir de los ácaros del polvo.
La presentación clínica de la sarna sarcóptica en el canino es muy variable, distinguiéndose desde portadores subclínicos (asintomáticos), perros con lesiones localizadas, escasas o nulas, una presentación clásica u ordinaria y formas con intensa hiperqueratosis y costras que pueden llegar a generalizarse y que clínicamente son similares a la denominada sarna costrosa o noruega del ser humano.
El diagnóstico definitivo de la sarna sarcóptica requiere de la identificación de un ácaro, huevos o material fecal del ácaro en raspados cutáneos superficiales. Aunque este método es altamente específico, su sensibilidad es muy baja en la sarna clásica (20-50%)
Los perros infestados desarrollan una respuesta inmune celular a antígenos del ácaro y esta inmunidad adquirida, aunque no es absoluta, limitaría la multiplicación masiva y la expansión de los ácaros, lo que podría
explicar la baja sensibilidad diagnóstica del raspado cutáneo.
La mayoría de los perros manifiestan un reflejo otopodal positivo (el
perro intenta rascarse con la pata trasera cuando se frota el oído).
La especificidad del reflejo otopodal, para
diagnosticar sarna sarcóptica en el perro, ha sido determinada en 93,8% y la sensibilidad en 81,8%, el valor predictivo positivo en 57% y el negativo en 98%.
Esta prueba puede ser negativa si no hay
lesiones en la oreja1
.
Existen importantes diferencias entre ambos tipos de sarnas, tanto en su presentación clínica como en su gravedad y en la respuesta al tratamiento.
La sarna sarcóptica se produce por contagio del perro con ácaros de otro perro o que se encuentran en su medio ambiente. Es una de las patologías de la piel del perro que produce un prurito muy intenso presentándose generalmente con enrojecimiento, pápulas y costras en abdomen, codos y orejas.
Existe, sin embargo, una forma de presentación, denominada sarna sarcóptica incógnito que, como su nombre lo indica, no se presenta con lesiones evidentes y es, por lo tanto, difícil de diagnosticar. Sin embargo, la sarna sarcóptica con lesiones clínicas evidentes también es de difícil diagnóstico porque más del 70% de las muestras de raspados de piel resultan negativos en el examen microscópico. Es entonces función del médico veterinario realizar una terapia diagnóstica, cuando las sospechas de que se trata de una sarna sarcóptica así lo ameriten. En este caso el tratamiento frente a una sospecha no confirmada es válido, toda vez que el ácaro muere fácilmente con cualquier producto acaricida. En Europa y EEUU existe un test para determinar la presencia de anticuerpos contra el sarcoptes scabiei que se utiliza para confirmar el diagnóstico. Este test denominado acaro test, no ha llegado aun a Chile para su uso masivo y, por lo tanto, el tratamiento diagnóstico sigue siendo lo ideal frente a una sospecha no confirmada en el raspado.
Otro problema serio que trae la sarna sarcóptica del perro es que constituye una zoonosis, es decir, es contagiosa al ser humano. Sin embargo, esto no debería causar pánico a los dueños de perros, ya que el sarcoptes scabiei var. canis no es un parásito del hombre y no logra reproducirse en la piel del ser humano. Generalmente las personas afectadas presentan una reacción alérgica que afecta los brazos y el vientre, presentándose como pequeñas ronchas intensamente pruriginosas.
El problema en las personas se resuelve rápidamente una vez que sana su mascota ya que, como dijimos, el ácaro no sobrevive en la piel del ser humano mucho tiempo. Sin embargo, en estos casos es indicado ayudarse con cremas antialérgicas y/o acaricidas y sería recomendable que las personas afectadas consulten a un dermatólogo. Es recomendable advertirle al médico dermatólogo que la mascota está en tratamiento contra la sarna del perro.
Afortunadamente el sarcoptes scabiei es muy sensible a los productos acaricidas y el tratamiento con baños o con inyecciones de ivermectina da resultados positivos con bastante rapidez. Lo importante es tratar todos los perros que viven con el animal afectado, aunque no presenten signos clínicos. La sarna del perro solamente se puede erradicar de una casa cuando todos los perros son tratados con productos acaricidas. Basta que un perro esté afectado para que los otros estén afectados, tengan o no signos clínicos evidentes de sarna del perro.
Otra cosa muy importantes es, en el caso que exista una infección secundaria de la piel, tratarla concomitantemente con los productos acaricidas. Solamente de esa manera se garantizan resultados efectivos.
