Biopsia
La biopsia de piel consiste en la extracción de un fragmento de tejido para su estudio macroscópico y microscópico (diagnóstico histopatológico) que lo realiza un médico veterinario patólogo.
Las biopsias no deben efectuarse como primera técnica diagnóstica ya que NO sirven para diagnosticar todas las patologías de la piel, son caras y solo se recomiendan en casos muy puntuales: sospecha de tumores, enfermedades autoinmunes y en casos de enfermedades que no han podido ser diagnosticadas con los métodos tradicionales de diagnóstico dermatológico o no responden a los tratamientos.
Dependiendo del tipo o tamaño de las muestras que se desea mandar a examen histopatológico, existen diferentes formas de obtener las muestras:
- Biopsia con punch o sacabocado
- Biopsia incisional
- Biopsia excisional
Biopsia con punch o sacabocado: Se usa rotándo el sacabocado en la zona a biopsiar y sacando un trozo de tejido que se envía a histopatología.
Biopsia incisional: Se usa en el caso de tumores muy grandes o lesiones muy extensas. Se extrae solamente un trozo de la lesión y se manda a histopatología para saber de qué tipo de lesión se trata. Con este diagnóstico se decide si sacarla completa o realizar algún tipo de tratamiento, etc.
Biopsia excisional: En este procedimiento se extirpa la lesión completa y se usa para lesiones nodulares no demasiado grandes y para lesiones de tamaño mayor del diámetro del punch. En estos casos se retira toda la lesión utilizando un bisturí, pinzas y tijeras. Lo ideal es dejar tejido normal adyacente para tener un margen de seguridad.
Es raro que existan complicaciones posteriores a las biopsias de piel. Es importante mantener las suturas secas y limpias hasta que se saquen los puntos, 8 a 10 días después de realizado el procedimiento.
